Habían apostado al todo o nada, pero no pudieron abrir la caja fuerte. Esa razón dio la Policía para explicar por qué los delincuentes que intentaron robar ayer en la sucursal del supermercado Luque ubicada en avenida Belgrano al 3.300 se fueron con las manos vacías, y sólo dejaron daños materiales. De acuerdo con la denuncia que se radicó ayer al mediodía en la seccional 7ª, el intento de robo ocurrió en la madrugada de ayer. Según informó la Policía, alrededor de las 3, un grupo de asaltantes ingresó a las instalaciones del comercio e intentó abrir una caja fuerte con una amoladora.
"Primero quisieron romper la puerta de la administración, pero como no lo consiguieron, entraron por el techo", señaló Sergio Merletti, gerente general de la empresa. Además, dijo que sólo se sufrieron daños materiales porque los delincuentes no lograron llevarse nada. "Rompieron puertas, ventanas y parte del techo, pero no robaron nada. Evidentemente buscaban la caja fuerte y como no pudieron violentarla, abortaron el plan", concluyó el empresario.
Por su parte el comisario Mario Nieva, jefe de la seccional 7ª, señaló que por el momento no hay sospechosos identificados. "Las grabaciones de las cámaras de la empresa no son lo suficientemente nítidas para identificar a una persona. Sin embargo estamos investigando lo que ocurrió", dijo Nieva.
A su vez, indicó que los dos guardias de seguridad privada que estaban vigilando el predio dijeron que no se percataron de que los ladrones habían vulnerado la seguridad del comercio. "Los guardias declararon que en su recorrido deben cuidar dos galpones grandes y que por eso no se dieron cuenta de la presencia de los ladrones", precisó el comisario.
Los sospechosos ingresaron a la empresa por el pasaje Houssay, una calle que suele ser poco transitada, y por la cual casi no pasa la patrulla policial, que prioriza la vigilancia sobre la avenida Belgrano.